El Museo Conmemorativo del 11-S de Nueva York se dedica a preservar y dar a conocer la historia y las repercusiones de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, así como del atentado contra el World Trade Center del 26 de febrero de 1993. Su colección permanente, en constante crecimiento, incluye más de 70.000 objetos que relatan las experiencias de las víctimas, los supervivientes y los equipos de primera intervención. Entre ellos se encuentran efectos personales, restos estructurales del World Trade Center y otros artefactos diversos que transmiten la inmensa importancia personal e histórica de los acontecimientos.
Entre las piezas más destacadas de la colección del museo se encuentran objetos hallados tras los atentados, como un bolso perteneciente a Patricia Fagan, una de las víctimas, que se encontró entre los escombros; objetos personales, como cartas que cayeron de los aviones secuestrados; un osito de peluche dejado a modo de homenaje; y una maqueta de las Torres Gemelas. El museo también alberga herramientas utilizadas en las labores de rescate en la Zona Cero y objetos conmemorativos de las vigilias y los actos conmemorativos que tuvieron lugar tras la tragedia.
El museo ofrece un espacio educativo y conmemorativo en el que los visitantes pueden comprender mejor las repercusiones del 11 de septiembre de 2001.